Asociación Maullidos Invisibles os presenta a:

Kuki y Chispa

CAPÍTULO 1: El arte de la adopción.

Maullidos Invisibles Kuki y Chispa gato semana

¡Oye Kuki! Ven y siéntate aquí que les vamos a contar a nuestros lectores cómo fue que acabamos en la Asociación de Maullidos Invisibles. 

Ummm, vale Chispa, pero empiezo yo. Érase una vez…

Espera, que antes deberíamos presentarnos: Hola a todos, somos Kuki y Chispa y acabamos de llegar de nuestro campamento en el desierto para encontrar familias renovados y fresquitos como una lechuga. Así que vamos a contaros cómo fue que…

 Érase una vez… 

¡Pero Kuki, déjame que nos presente o algo!

Érase una vez…

Maullidos Invisibles Kuki y Chispa bañera

Un par de hermanitos, niño y niña, que se perdieron mientras correteaban tras una mariposa. Desesperados, empezaron a llamar a su mamá, pero por mucho que decían su nombre ella no les respondía. 

Asustados y sin casi voz, se plantaron delante del primer humano que encontraron para que les ayudara a encontrar a su mamá. 

Esa personita no lo dudó dos veces y los llevó a la mejor empresa de buscar mamás de gatos del mundo: La Asociación Maullidos Invisibles.

Pero el tiempo pasaba y la mamá de aquellos dos gatitos no aparecía…

Así que los de Maullidos pensaron que si no podían encontrar a su mamá gatuna, a lo mejor, podían encontrar a una familia humana que los cuidara, los amara y los respetara casi casi igual que su propia mamá.

Entonces, se pusieron manos a la obra: se dispersaron por el mundo poniendo carteles, viajaron a las tierras lejanas, a las medias, incluso bajaron al inframundo, pero no había forma…

Sin embargo, después de mucho buscar, la Asociación encontró a una familia humana y Kuki y Chispa se fueron a su nuevo hogar dándoles las gracias por tanta amabilidad.

Los dos gatitos, pensaban que, por fin, iban a tener un final feliz y que habían encontrado un lugar al que llamar hogar. Pero los cuentos, como todas las historias, tienen sus luces y sus sombras…

Una oscura noche, apareció de entre las sombras de su nuevo hogar un mago malvado que los hechizó y los encerró en su torre de cristal. Ellos, maullaron todo lo que pudieron pidiendo ayuda pero nadie los oía, nadie podía escuchar su triste voz pidiendo auxilio.

Sin embargo y como esto es un cuento de hadas, el mago se apiadó de ellos, los bajó de la torre de cristal y les dijo que si encontraban a un hada madrina que los liberara del hechizo, los dejaría libres.

Desesperados, aquellos dos bebés buscaron por todo el mundo, más allá de donde sale el sol, debajo de la tierra y alrededor de ella. Pero no encontraron a su hada madrina…

Un día de mucho frío, cuando ya no podían caminar más, cayeron desmayados en el suelo…

¡A VER KUKI, YA ESTÁ BIEN! ¿Pero qué les estás contando?

Pues nuestra historia… Más o menos.

Ains, Kuki, me quitas la vida…

Calla impaciente, que ahora viene lo mejor…

Cuando aquellos dos niños despertaron se asustaron mucho, una bruja blanca se les acercó, les dio algo de comer, agua fresquita y les acarició suavemente la cabecita. 

Entonces se dieron cuenta de que aquel lugar les era conocido…

¡Habían vuelto a Maullidos! 

Resulta que aquella bruja no era una bruja, era su hada madrina, la hada madrina del verano que los había estado buscando por medio mundo sin descanso. Había ido a pelear contra el mago malvado para salvarlos y cuando no los encontró en la torre de cristal salió a buscarlos sin descanso.

Maullidos Invisibles Kuki y Chispa juntitos

Después de eso, su hada madrina los llevó a una casa preciosa donde una tía lejana los recibió con los brazos abiertos y les prometió que les daría todo lo que necesitaban hasta que su nueva familia apareciera. Les regaló un montón de cosas: su tiempo, su amor, sus pensamientos…

Y así, por fin, estos dos niños pudieron sentir la tranquilidad de saber que aunque aún no tenían un lugar al que llamar hogar tanto su tía postiza como su hada madrina jamás los dejarían pasar hambre, ni frío ni dolor o necesidad.

¿Ya has acabado?

Ummm, no, aún me queda la parte más importante.

¿Y cuál es Kuki?

Maullidos Invisibles Kuki y Chispa sofa

Esta:

Adoptar a una pareja es una gran decisión, pero también es un gran acierto. Cuando dos gatitos se han criado juntos tienen un vínculo que no se puede romper. Si los separas los harías infelices por el resto de sus vidas… En el campamento, las ratas ninja nos contaron que el verdadero arte de la adopción se basa en el amor desinteresado. Y de eso nosotros sabemos un montón. Así que te lo vamos a poner fácil: Si estás poco tiempo en casa no nos sentiremos solos. Si pasas mucho tiempo en casa te haremos compañía por partida doble. Y si trabajas en casa, no te molestaremos a cada instante porque jugaremos entre nosotros. ¡TODO SON VENTAJAS!

¿Y ese es el gran final, Kuki?

Pues no, porque esta historia aún no tiene aún un final feliz, Chispa, pero y si…

¿Lo escribimos juntos?

¿Quieres adoptar a Kuki y Chispa?

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